El año se va acabando y en todas partes leemos artículos relacionados con cómo cuidarse en las fiestas, los objetivos del próximo año, etc. Pero hoy me gustaría hablar sobre algo que nos afecta a todos a la hora de entrenar como se debe. Y me estoy refiriendo al respeto y a la camaradería en la sala.

Se conoce como camaradería al vínculo cordial, amistoso o de respeto que forjan las personas con intereses o afectos en común.

Es tristemente frecuente el hecho de ir al gimnasio con todas las ganas y con la rutina del día en la cabeza para terminar la sesión bastante frustrado y con el trabajo a medias por culpa de gente que no se comporta civilizadamente en la sala.
A qué me refiero? Pues aquí te enumero un par de tips básicos que harán que hasta en la sala más concurrida y a la hora punta todos podamos entrenar fluídamente, en armonía y con camaradería.

  1. Nunca utilices una máquina sin toalla. Ni siquiera en invierno y aunque no sudes. Es higiene básica.
  2. Comparte las máquinas. Tu pausa de 1’ es más que suficiente para mi serie en la misma máquina. Siempre y cuando no estés contra el reloj, comparte la máquina con quien la necesite así podremos mantener todos el ritmo.
  3. Las toallas no entrenan. Entiendo que hoy te toque una serie gigante de 4 ejercicios de biceps-triceps, pero si es hora punta y ves que hay escaséz de bancos y máquinas, no lo marques dejando la toalla allí si volverás a utilizarla en 8’-10’. Es una eternidad inhabilitando el material y afecta al resto.
  4. Verifica frecuentemente la eficacia de tu desodorante. Es una forma educada de recordarles que fumarse la peste del que se olvidó ponerse o no le funciona el desodorante, es realmente asqueroso e incómodo. Por favor soluciona tu problema.
  5. No tapes el espejo colocándote por delante del que lo está utilizando. El espejo es primordial a la hora de entrenar. Antes de ponerte frente a él, fíjate que no haya nadie utilizándolo detrás.
  6. Piensa si es realmente necesario hablarle al que está corriendo en la cinta a 160 pulsaciones por minuto, al entrenador personal que está con su cliente, al que se está recuperando de la última serie y apenas puede respirar o simplemente al que está con el mp3 puesto sin mirar a nadie. Si bien ir al gimnasio es una acto social, respeta los momentos y espacios de los otros.
  7. Estáte atento a los novatos. Si ves a alguien nuevo sin experiencia haciendo acrobacias extrañas con las pesas, utilizando mal las máquinas o haciendo un movimiento mal hecho o peligroso… interviene!! A la mayoría nos hubiese ayudado y ahorrado lesiones cuando novatos de algún aficionado que nos corrija y explique brevemente algunos tips básicos.
  8. Guarda y descarga siempre el material utilizado. Creo que es el problema más grave en todos los gimnasios. Opino que sólo un maleducado criado por simios es el tipo de persona que insiste en perpetuar éste vulgar delito. Cuál es tu mensaje?? Porque cuando lo veo (diariamente por desgracia) siempre me pregunto ‘cuál es tu mensaje haciendo ésto?’. Y lo único que se me viene a la cabeza es: ‘Me importa una mierda el monitor que tenga que recogerlas’; ‘me la suda si le estorba a alguien’; ‘ya las recogerá el pringado de turno’; ‘me encanta hacerme odiar’; ‘seguro que nadie se dará cuenta’, ‘me cago en la camaradería, soy muy cool’… Pues opino que una persona con el mínimo de educación y respeto al prójimo jamás haría algo parecido.
    Si eres de los clásicos que se justifican diciendo ‘estaba cargada cuando la encontré..’ Deja que te recuerde que si no hubiese estado cargada cuando la encontraste, la hubieses tenido que armar, usar y descargar. No entiendo por qué insistes en actuar como el último imbécil que no recogió el material, cuando si hubiese estado todo su lugar, en teoría lo hubieses guardado como corresponde. Eres igual de desconsiderado que el anterior que dejó todo tirado. Y para que lo sepas, tanto los monitores como entrenadores, siempre nos damos cuenta cuándo y quién lo hace. No sólo lo sabemos, sino que también lo comentamos y detestamos profundamente al clásico habitué que siempre lo hace.
    Lo más gracioso de todo, es que si analizamos lo que supone devolver el material a su lugar a nivel físico, resulta realmente ridículo e irónico el no hacerlo, ya que te estás ahorrando apenas una última “contracción” de máximo 5 segundos” (que es exactamente lo que cuesta devolver una mancuerna al mancuernero). Si no lo haces por respeto y camaradería, hazlo en beneficio de tu condición física.

Estoy segura que la mayoría de los que entrenan habitualmente en cualquier gimnasio entiende de qué hablo. Más allá de los objetivos personales a nivel físico en cara al nuevo año, procuremos mantener el orden, el respeto y el sentido común a la hora de entrenar. Seamos más camaradas y les aseguro que todos nos beneficiaremos!

Comments

comments

diciembre 10, 2017 Pupi carlino