Cualquier deportista que, debido a alguna lesión o por cualquier otro contratiempo, haya tenido que interrumpir su entrenamiento por un tiempo considerable (suficiente como para observar una significativa disminución del volumen de sus músculos, bien llamada atrofia muscular) se habrá dado cuenta que al volver a su rutina habitual tanto la fuerza como el músculo perdidos durante el período de inactividad se recuperan mucho más rápidamente que cuando los generó por primera vez de la nada.

Lo que en su momento tomó meses o incluso años de entrenamiento y trabajo duro, ahora se logra en un lapso de pocas semanas y se vuelve a conseguir estar como antes del período de desuso en muy poco tiempo.

Esto se conoce como Memoria Muscular.

Las células musculares ( o miocitos ) son muy particulares. Son unas células muy complejas que, a diferencia de otras, tienen más de un núcleo. Eso es debido a que el miocito, al ser tan grande y complejo, necesita más de un núcleo para poder controlar todas las funciones. De hecho un miocito puede contener centenares de núcleos.

Al hipertrofiar y aumentar la masa muscular esos miocitos requieren de cada vez más núcleos para poder seguir desarrollando sus funciones correctamente. Se ha comprobado que cuanto mayor es el tamaño de un músculo mayor cantidad de núcleos contiene.

Se solía pensar que en períodos de atrofia muscular severa la pérdida de masa muscular estaba conectada a la caída en el número de núcleos en miocitos o a la muerte de esas células. Pero estudios recientes han observado que en éstos períodos de inactividad el número de núcleos en los miocitos no disminuye. La cantidad de éstos después de haberlos estimulados se queda constante. Se ha descubierto que la cantidad de núcleos permanece prácticamente inalterada después de un largo periodo de desuso. La masa muscular es reducida por alteraciones en el volumen del miocitos, no por apoptosis (muerte celular).
Esto supone una buena noticia para quien ya sudó y se esforzó para ganar músculos y después abandonó la actividad por una u otra razón, apoyando el famoso dicho de que “el que tuvo retuvo”. Nunca mejor fundamentado!

Ahora, si bien cuando paramos la actividad física por un período prolongado las fibras permanecen con la misma capacidad y simplemente disminuye el tono de las mismas, un factor fundamental a la hora de mantener las adaptaciones ganadas es la alimentación. Si te preocupa tu tono muscular asegúrate de cumplir con el consumo mínimo diario de proteínas para evitar el catabolismo muscular!

Entonces, la memoria muscular existe. Pero sin duda, la mejor opción, es no abandonar la actividad física durante mucho tiempo.

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mayo 11, 2015 Pupi carlino